What the F...?
Aquí no está un relato de cómo el alcohol destruye la vida y los sentidos. Este espacio textual es una expresión viva, visual, de todo lo que he vivido empuñando una copa en una mano y el impulso espontáneo de vivir en la otra.
He sido considerada: jugosa, alegre, patética, odiosa, insoportable, vergonzosa, deshinibida y loca. Pero todo eso no es ni la mitad de la complejidad que compone a mi ser. No es nada. Es la suma y resultado de una serie de momentos en los que no supe expresarme de la forma más adecuada mientras aprendía a vivir.
En este blog quiero plasmar recuerdos que ya no sé si tengo y experiencias que entrenaron mi paladar. Ahora sé que el alcohol no es ni el culpable de ni la respuesta a todos los males. Es un sabor, un gusto, un adherido que gatilla todos los excesos, inclusos los del "ser".

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domingo, 22 de enero de 2012

Pisco Sour


¿Quién dijo que el pisco era chileno?

Pues la persona que lo dijo simplemente jamás ha ido a Perú. Y lo reto. Definitivamente lo reto a que vaya a Tacna, que es lo más cercano, o a cualquier parte de Perú y me diga si sigue pensando que el Pisco Sour es chileno.

Tengo tres motivos para afirmar esto. El primero es que allá preparan el Sour con amor. El segundo es que lo preparan con verdadero sabor. Y el tercero es que lo preparan con calidad. Sí, el Pisco peruano es un destilado preparado directamente con uvas, con las mejores uvas y en distintas variedades.

Lamentablemente la Salmonela no nos permite disfrutar de la mejor receta de Pisco Sour que puede existir en el mundo, con huevo y sabor. Pero no importa, porque en un viaje a Arequipa, hermosa tierra, degusté la mejor de las preparaciones.

Siempre me incliné por la versión del Sour que incluye la simple receta casera de:
-2 medidas de Pisco (por favor, Queirolo, háganse un favor a ustedes mismos)
-1 medida de Limón
-3 cubos de hielo
-2 cucharadas colmadas de azúcar flor

Y todo porque no sabía el secreto número uno de los vecinos del norte; la goma. Endulzante sintético que salva al bartender en más de una ocasión. Yo digo: ¡OLVIDEN ESA RECETA!

Ahora que conozco la existencia de la goma puedo decir que aunque es muy útil en el arcenal de un buen bartender, ni siquiera con ella se puede preparar un buen Pisco Sour, ya sea chileno o peruano. ¿Saben cuál es el mejor? En vez de enguatarse con goma para tapar el ácido del limón o el sabor de la clara del huevo, lo mejor es ponerle miel. Fina miel de abeja, qué cosa más exquisita.

Olviden la receta sin huevo y olviden los endulzantes más obvios. Vayan directo al limón esmeralda, exquisito limón verde de cáscara delgada que entrega harto jugo sin ser ácido. Consigan Pisco Queirolo acholado (mezcla de dos tipos de uvas diferentes) y pónganle miel a destajo. Lo más importante para preparar un buen trago es probarlo y seguir las indicaciones de nuestro propio paladar, pues no hay nada como un buen brebaje hecho con amor, como si fuera para nosotros mismos.

¡Ah! Y no olviden que no es Pisco Sour propiamente tal si no tiene al final las correspondientes gotitas de amargo de angostura (al menos 3 gotitas para el buen gusto).